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Hola amigos, hoy terminamos con la tercera parte de la serie de vídeos: toda la verdad sobre el dolor de espalda.
En la primera y la segunda parte os di muchos consejos muy útiles que deberías tener en mente a la hora de afrontar tu dolor de espalda. Puedes acceder a los anteriores videos en el borde superior derecho de la pantalla.

EL EJERCICIO AYUDA A REDUCIR EL DOLOR Y PREVEIR FUTUROS EPISODIOS
El ejercicio es la mejor herramienta contra el dolor de espalda baja, y el mejor ejercicio es aquel que te guste y que puedas hacer regularmente. Por ejemplo, caminar, correr, andar en bicicleta, nadar y practicar pilates tienen efectos similares para el dolor lumbar y son igualmente seguros para que los pacientes elijan el ejercicio que más les guste.
Desafortunadamente, muchos pacientes reciben información errónea sobre los ejercicios que deben hacer. Las actividades consideradas malas como correr en la carretera y nadar al estilo braza no se han relacionado realmente con el dolor lumbar. Todas estas actividades pueden ser dolorosas inicialmente, pero hacen que su espalda sea más saludable y más fuerte.
El ejercicio es el único enfoque actual que puede prevenir la recurrencia del dolor lumbar. Reduce prácticamente a la mitad el riesgo de recurrencia. Mientras más tiempo haga el paciente ejercicio, mejores resultados obtendrá.

NO PIDAS LA BAJA EN EL TRABAJO, O REGRESA A TRABAJAR LO MÁS PRONTO POSIBLE
Muchas personas piensan que el trabajo es lo último que deben retomar tras sufrir dolor de espalda, y sienten que necesitan permanecer fuera del mismo para descansar. Es una mala elección tomarse demasiado tiempo antes de retomar tu trabajo porque por lo general, este detalle puede retrasar tu recuperación.

Piensa nuevamente en el futbolista con el tobillo torcido del que hablamos en el primer vídeo. El futbolista modificará o reducirá el entrenamiento por unos días y gradualmente aumentará el entrenamiento cuando empiece a sentirse mejor, sin embargo, no detendrá todas las actividades. Desde una perspectiva de trabajo, esto significa que una persona altera o modifica su rutina de trabajo o la forma en que lo hace mientras dure el episodio agudo, para luego reanuda gradualmente sus deberes completos durante una semana o dos guiados por su fisioterapeuta o médico de cabecera.
Contrario a la creencia popular, sentarse no causa dolor en la parte baja de la espalda y no se ha encontrado que ninguna postura en concreto cause un aumento del dolor.
Si te sientas durante ocho horas al día, concéntrate en estar activo fuera del trabajo. Estar activo durante una hora todos los días puede revertir los posibles efectos negativos de la sesión. Las personas pueden notar dolor si permanecen en una posición prolongada, a la espalda le gusta moverse, así que intenta moverte todo lo que puedas. Será bueno para la salud general, así como para la columna vertebral.
Hay factores más amplios y no físicos en el trabajo que son muy importantes. Tu relación con tu jefe y tus compañeros de trabajo, tu satisfacción laboral (¿lo disfruta?), Sentirte apoyado en el trabajo y volver al trabajo todos los días son factores extremadamente importantes en el dolor de espalda baja.

RECUERDE QUE ES EL PACIENTE EL QUE NECESITA TRATAMIENTO NO SOLO SU COLUMNA VERTEBRAL

La opinión común es que el dolor lumbar es siempre un signo de lesión. Ahora sabemos que el dolor de espalda puede ser provocado o aumentado por factores no físicos que también son comunes en nuestras vidas. Estos desencadenantes pueden ser psicológicos (pensando que no mejorará, depresión, estrés, miedo al movimiento), relacionados con el cansancio (estar cansado y agotado, poca energía), relacionados con el estilo de vida (problemas para dormir, bajos niveles de actividad física, sobrepeso, fumar) o social (problemas de dinero, relaciones deficientes o apoyo en el trabajo o en el hogar, baja satisfacción en el trabajo, eventos estresantes de la vida como una muerte o enfermedad).

Estos factores desencadenantes también están relacionados con muchas otras condiciones de salud. La historia de dolor lumbar de cada persona será diferente e involucrará diferentes combinaciones de factores. Tratar de desentrañar este acertijo podría ayudar a un paciente a comprender mejor sus desencadenantes. Similar a entender los desencadenantes de un dolor de cabeza o sentirse deprimid. El dolor lumbar nunca es psicosomático o imaginario: siempre es 100 por cien real, pero los desencadenantes pueden variar.