¿Te gustaría conseguir un programa de ejercicios personalizado para solucionar tu lesión? Conoce nuestro sistema de consulta de fisioterapia en linea. Haz clic aquí.

No sabemos mucho acerca de las tendinopatías o tendinitis, pero hay verdades intangibles que todos los profesionales de la salud y los pacientes deben saber.

1) Una tendinopatía o tendinitis no mejora con el descanso. El dolor puede disminuir, pero el retorno a la actividad es a menudo doloroso porque el reposo no permite al tendón aumentar su tolerancia al estrés mecánico.

2) No existen pruebas de calidad que determinen que una tendinopatía o tendinitis este causada por una inflamación. Algunas moléculas inflamatorias están involucradas, por lo que los anti-inflamatorio puede tener un papel que desempeñar, pero en exceso, pueden ser perjudiciales.

3) Varios factores de riesgo pueden estar involucrados en el origen de una tendinopatía. La causa principal es el uso excesivo del tendón, o abuso de él en
ciertas actividades. Entre estas actividades se incluyen aquellas que deben almacenar energía en el tendón para una utilización continua como caminar, correr, saltar, y aquellas que provocan una compresión sobre el tendón. Existen ciertos factores predisponentes que favorecen el desarrollo de las tendinopatías o tendinitis como factores biomecánicos (fuerza, etc.) o sistémicos (edad, menopausia, colesterol alto, etc.). Las personas con un estado de salud delicado pueden llegar desarrollar tendinopatías o tendinitis cuando realizan cambios en sus actividades diarias o rutinas.

4) Los ejercicios son el mejor tratamiento basado en la evidencia para las tendinopatías o tendinitis. Los tendones necesitan ser sometidos a resistencia para que desarrollen gradualmente una mejor tolerancia a las tensiones que el paciente debe soportar en su vida cotidiana. En la mayoría de los casos, una tendinopatía no mejorará si no está sometida a una resistencia mecánica que obligue al tendón a adaptarse.

5) Modificar los estímulos a los que sometemos a nuestro tendón es un factor importante para disminuir el dolor tendinoso. Debemos, al menos temporalmente, evitar todas las actividades que causen estrés o compresión a nuestro tendón. Actividades como caminar, correr o saltar deben ser reducidas lo máximo posible si sufrimos tendinopatías o tendinitis del miembro inferior.

6) Los cambios tisulares patológicos, sobre todo los degenerativos, que se encuentran en las pruebas de imagen no son sinónimo de dolor. Esto debe quedar muy claro, ya que ocurre en la mayoría de diagnósticos por imagen. Suelen encontrarse en personas que no tienen dolor. Que nos digan que tenemos una patología tisular severa o un desgarro según las pruebas de imagen, no quiere decir que nuestro pronostico sea peor, o que no podamos mejorar. Por otra parte, sabemos que incluso con las mejores intenciones y los tratamientos más sofisticados (ejercicios, infiltración, etc.), el tejido patológico no cambia en la mayoría de los casos. Debido a esto, la mayoría de los tratamientos deben estar diseñados para mejorar el dolor y la función, en vez de mejorar el estado del tejido y su reparación.

7) Las tendinopatías o tendinitis mejoran raramente el largo plazo cuando aplicamos exclusivamente técnicas de tratamiento pasivo tales como el masaje, el ultrasonido, las infiltraciones, las ondas de choque, etc. Los ejercicios activos son el ingrediente vital de la recuperación y los tratamientos pasivos su complemento.
En particular, debemos evitar la aplicación de múltiples infiltraciones ya que a menudo están asociadas a peores resultados.

8) Los ejercicios deben ser individualizados y personalizados. Deben basarse en el dolor y la limitación funcional de cada paciente. Para lograr una buena recuperación de la función y disminución del dolor, el terapeuta debe ofrecer un tratamiento que aumente gradualmente la tensión a la que se somete al tendón, respetando al mismo tiempo la aparición de dolor.

9) Desgraciadamente las tendinopatías o tendinitis responden muy lentamente a los ejercicios. ¡Ármate de paciencia y asegúrate de que la realización sea la correcta y la progresión adecuada!
Sobre todo, tratar de resistir la tentación de sucumbir a los atajos habituales como la infiltración y la cirugía. Confía en ti mismo, y en tu terapeuta, siempre podrás operarte mas adelante, cuando hayas agotado todas las posibilidades de tratamiento.

Gracias a considerar los puntos anteriores como principios generales. De hecho, hay tendinopatias o tendinitis en donde las infiltraciones o la cirugía son la mejor solución para tratar la lesión.