¿Te gustaría conseguir un programa de ejercicios personalizado para solucionar tu lesión? Conoce nuestro sistema de consulta de fisioterapia en linea. Haz clic aquí.

La rotura del ligamento cruzado anterior se produce al realizar un giro y desplazamiento anterior de la tibia con el pie fijado en el suelo superando los límites fisiológicos de elasticidad y resistencia del ligamento cruzado anterior.

La rotura puede ser parcial o completa. En el caso de que la rotura sea parcial, el tratamiento de rehabilitación consistirá en bajar la inflamación y ayudar a la regeneración del ligamento cruzado anterior (con onda corta y magnetoterapia), además potenciaremos la musculatura que gobierna la rodilla (cuádriceps, isquiotibiales, aductores y gemelos), trabajando principalmente el cuádriceps y más aún el vasto interno, insistiendo mucho en la propiocepción.

El tratamiento de la rotura completa del ligamento cruzado anterior es quirúrgico, salvo que el paciente sea de una edad media – avanzada y no vaya a realizar ningún esfuerzo físico. Existen distintos típos de cirugía, los más usados son el T2 o T4 (se usan los tendones del semintendinoso y recto interno de la rodilla del propio paciente) y el HTH (se utiliza el tendón rotuliano junto con un fragmento de hueso de la rótula y de la tibia, puede ser del propio paciente o de cadáver).

Manejamos los siguientes periodos para la rehabilitación tras la cirugía de la rotura del ligamento cruzado anterior:

Comienzo del tratamiento a los 7 días de la cirugía, en estos primeros 7 días el paciente ya ha apoyado la pierna sin cargar peso en ella, se ha puesto hielo (antiinflamatorio) cada 2-3 horas 10 min. y ha realizado ejercicios isométricos de cuádriceps. – Del 10º día a 3ª semana el objetivo es disminuir inflamación y derrame intra- y extraarticular, ganar movilidad articular y de la rótula, ligera tonificación muscular. Trabajar la marcha correctamente y retirada de una muleta.