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Hola amigos, con este vídeo cerramos la serie de rehabilitación tras la cirugía de prótesis de rodilla.
En este vídeo abordaremos los ejercicios de la fase final, orientados a partir del día numero 45 desde la intervención. 45 a 90 días.

En estos momentos la flexión de tu rodilla debería moverse en torno a los 110º. Una vez llegados a esta cifra, podemos calificar la intervención de prótesis de rodilla como un autentico éxito, ya que esta amplitud nos permitirá tener una vida normal.
El siguiente ejercicio os permitirá trabajar tanto los últimos grados de flexión como de extensión completa, solo necesitaremos un balón. Colocamos el balón sobre la camilla y el pie sobre el balón. Debemos doblar nuestra rodilla haciendo rodar el balón hacia los glúteos, llegando hasta que notemos la limitación, en ese punto debemos contar hasta cinco antes de estirar la rodilla.
Para la extensión es parecido, estiramos la pierna dejando únicamente el talón apoyado sobre el balón, realizando una presión posterior con nuestra rodilla, tal y como muestra la flecha en pantalla. Realizamos 3 series de 20 movimientos cada una.
Si aun tienes problemas con la extensión podemos colocar un peso sobre la rodilla mientras que dejamos la pierna extendida, aguantando tanto como podamos con el objetivo de ganar los últimos grados de extensión.
Si queremos darle un punto de excelencia a la extensión de rodilla os recomiendo lo siguiente.
Necesitamos una toalla, varios cinturones o una cincha. Sentados al borde de una mesa rodeamos el pie justo por debajo de los dedos.
El ejercicio consiste en extender la pierna lo máximo posible sin hacer uso de la cincha, acompañando el movimiento con nuestros brazos únicamente en los últimos grados, aquellos que nuestra rodilla no sea capaz de realizar por si sola.

La segunda parte esta destinada al desarrollo muscular. A estas alturas nuestro cuadriceps sera fuerte, y nuestra rodilla será capaz de aguantar nuestro peso cuando andamos.
Para aquellos que busquen la excelencia, os proponemos lo siguiente, dos ejercicios que combinaran el trabajo muscular y propioceptivo para llevar a vuestra rodilla al máximo de sus capacidades. Para el primero necesitamos un balón grande de pilates o fitball, el cual hemos utilizado en la segunda fase. Colocamos el balón contra la pared y nuestra espalda contra el balón. Nuestro apoyo debe quedar sobre la zona dorsal, el balón no debe sobrepasar en ningún caso nuestros hombros. Avanzamos ligeramente los pies de tal manera que quedemos ligeramente tumbados sobre el balón. Desde esta posición doblamos las rodillas, haciendo una sentadilla, al mismo tiempo que el balón rueda por la pared. Lo ideal es realizar el ejercicio cerca de un mueble o con alquilen al lado sobre todo durante las primeras repeticiones para evitar cualquier accidente. Realizamos 3 series de 15 sentadillas.
En el segundo ejercicio realizamos una finta, buscamos un escalón, apoyamos la pierna operada y nos inclinamos hacia delante, dejando todo el peso de nuestro cuerpo sobre la prótesis, contamos hasta 5 y volvemos al aposición inicial. Realizamos 3 series de 15 sentadillas.

Por ultimo debemos trabajar a fondo la propiocepción y el equilibrio, esto permitirá a nuestro cuerpo adaptarse y re equilibrarse según las circunstancias que nos rodeen.
Os proponemos de nuevo dos ejercicios.
En el primero colocamos un cojín en el suelo, cuanto mas gordo sea el cojín mayor sera la dificultad del ejercicio. Apoyamos la pierna operada sobre el cojín, y sin estirarla del todo nos quedamos a la pata coja apoyándonos únicamente sobre ella. Es importante que la pierna quede ligeramente flexionada para que el trabajo sea correcto. Contamos hasta 15 y descansamos. Intentaremos aumentar el tiempo que mantenemos el equilibrio sobre la pierna, intentado superarnos en cada vez que lo hacemos. Será suficiente con realizar 5 series del ejercicio.
Para el segundo necesitamos de nuevo un escalón, podemos apilar varios libros, cuanto mas alto sea el obstáculo mayor será la dificultad.
Apoyamos la pierna operada sobre él e intentamos estirar la pierna dejando todo nuestro peso y equilibrio sobre ella. Este ejercicio tiene una dificultad extrema, solo apto para aquellos que quieran alcanzar su mejor forma física. De nuevo intentaremos superarnos contando el tiempo que podemos mantener el equilibrio, y de nuevo intentaremos dejar una ligera flexión de rodilla cuando lo realicemos.

Intentad superaros y no dejéis de practicar alguna actividad física.
Antes de terminar me gustaría hacer un llamado a la paciencia, cada persona cicatriza a una velocidad diferente, si el protocolo os parece demasiado duro no dudes en darte un tiempo extra y descansar.