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Hola amigos, hoy identificamos las situaciones en las que una pierna corta necesite un alza.

A pesar de lo que se cree, es prácticamente imposible tener las dos piernas perfectamente simétricas.

La mayoría de personas tenemos una pequeña dismetría entre nuestras piernas, que generalmente coincide con una pierna corta a la derecha y un brazo mas corto a la izquierda. ¿Increíble verdad?

No somos simétricos, el hígado se encuentra a la derecha, el corazón y el estomago a la izquierda…
Una diferencia de entre 5 a 7 milímetros en una persona de 1 metro 70 puede considerarse completamente normal, y fisiológica. Y como he dicho anteriormente, prácticamente el 50% de la población posee una pierna derecha corta.

Entonces, si todo el mundo tiene una pierna corta, ¿Cuando es necesario poner un alza?
Lo ideal es hacer una telemetria de extremidades que incluya la columna lumbar. Se trata simplemente de una radiografía de pie, anteroposterior que abarque desde la espalda baja hasta los pies.

Este tipo de pruebas se ven así.
Para encontrar la respuesta a la pregunta debemos fijarnos en si la base del sacro esta horizontal o no.
En este caso en pantalla, aunque la persona tenga una pierna ligeramente mas corta que la otra las compensaciones que realiza el cuerpo a nivel de las articulaciones sacroiliacas, favorece que la base sacra se encuentre mas o menos horizontal.
El problema sería, si la pierna corta, fuera más corta, a partir de 9mm, lo que provocaría una caída de la base sacra, y una inclinación de la misma. Creando de manera secundaria compensaciones a nivel lumbar en forma de S.
En estos casos la utilización de un alza estaría justificada.

Aun así, incluso con compensaciones, si tenemos delante una persona mayor que lleva toda la vida con la pierna corta y la base del sacro inclinada, nos tenemos que pensar muy bien si poner un alza, porque el hecho de ponerla y luchar con todas esas compensaciones que se han ido formando durante toda su vida producirá seguramente más dolor y problemas que si no la ponemos.

Cada caso es particular, y cada persona tiene sus singularidades.

Hay dos casos en los que siempre tenemos que colocar un alza, cuando existe una grave fractura a nivel de la cadera, con una gran perdida de la continuidad osea, o tras una intervención de prótesis de cadera. En ambos casos si la diferencia entre las piernas sobrepasa los 9mm debemos siempre siempre colocar un alza, para compensar esa dismetría.

Espero que estos consejos os hayan sido útiles y que coloquéis un alza únicamente cuando sea necesario.
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