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Hola amigos, no hay mejor momento para masajear los pies que al llegar a casa tras un duro día de trabajo.
Y es que en casa contamos con muchos objetos que pueden darnos innumerables momentos de relajación y placer.
Hoy aprendemos a masajear nuestros pies, muy útil si permanecéis durante mucho tiempo de pie o sentados en vuestra jornada laboral.
Necesitaremos varias cosas, un palo o bastón, una pelota, y una botella de agua.
Para el primer movimiento usaremos el palo, basta con acercarte al armario de la limpieza, y desenroscar el palo de la escoba.

Lo colocamos en el suelo y apoyamos el pie sobre el. Rodamos el palo desde los dedos hasta el talón, relajando toda la musculatura que compone la planta del pie. Esta musculatura es como una esponja, contiene una gran cantidad de sangre, al realizar este gesto, ademas de un efecto relajante estarás mejorando la circulación de tus piernas. Modula la presión que haces sobre el bastón hasta que encuentres aquella que te sea más agradable.

Tras esta técnica más general, es momento de tratar mas en profundidad los músculos de nuestro pie. En esta ocasión necesitaremos una pelota.
Puedes utilizar cualquier pelota, dura, blanda, grande, pequeña. Encuentra aquella que se adapte mejor a tus necesidades.
Colocamos la pelota en el suelo y apoyamos nuestro pie sobre ella. Rodamos el pie sobre la pelota cubriendo toda la planta del pie, desde los dedos hasta el talón, del interior al exterior, en pequeños y grandes círculos. Explora la planta del pie con la pelota, si encuentras algún punto de mayor tensión detente sobre él y aplica una presión mas agresiva durante 45 segundos. De esta manera lograrás liberar la tensión muscular en mayor profundidad.

Por ultimo, si tras un día de deporte sientes los pies pesados, o si sufres problemas circulatorios de pies frecuentemente. Puedes hacer rodar una botella de agua llena de agua muy muy fría, aplicando así un efecto anti inflamatorio extra. Este último gesto es extremadamente agradable sobre todo cuando sentimos las piernas y los pies muy pesados.

Anímate y prueba estos pequeños gestos, cuéntanos cual es tu favorito.
Tanto si sufres de los pies como si simplemente quieres darte un momento de placer, te aseguro que acabaras contento del resultado.