¿Te gustaría conseguir un programa de ejercicios personalizado para solucionar tu lesión? Conoce nuestro sistema de consulta de fisioterapia en linea. Haz clic aquí.

Hola amigos, hoy aprenderemos un simple consejo que os ayudará a aliviar el dolor si tenéis una hernia de disco.
Empezamos por un pequeño recuerdo anatómico. La columna vertebral esta constituida principalmente por vertebras unidas entre si por un disco intervertebral. El disco intervertebral es rico en agua, y actúa como si fuera un globo entre vertebra y vertebra permitiendo el movimiento entre ellas. Posteriormente encontramos el canal medular, por el que pasan todos los nervios encargados de enviar los impulsos eléctricos a los músculos.

Al sufrir un hernia de disco, el liquido que contiene el disco se ve expulsado, en la mayoría de las ocasiones hacia detrás, comprimiendo la médula espinal y por tanto sus correspondientes nervios.
Al realizar un movimiento de flexión de columna, el disco sufre una compresión anterior que favorece la salida de su contenido hacia detrás, si realizamos un movimiento de extensión de columna se produce lo contrario. Favoreciendo una presión negativa dentro del disco provocando un efecto de centralización, que alivia la compresión posterior.

Ejercitar por si sola la espalda mediante movimientos de extensión no es muy recomendable, así que en esta ocasión nos serviremos de la extensión de cadera, para trabajar de manera indirecta sobre la columna. Aunque la explicación parezca complicada, el ejercicio es muy simple.

Únicamente debemos caminar hacia detrás, realizando grandes pasos, de tal manera que la extensión de cadera actue sobre la zona lumbar, proporcionando al mismo tiempo un movimiento de extensión lumbar.
Lo ideal es caminar entre 5 a 10 minutos, en un sitio despejado, donde no podamos tropezar, y sobre todo, donde nadie pueda vernos.

Pruébalo, sobre todo en los momentos de mayor dolor, notarás alivio y mejoría. Es importante que la hernia de disco se encuentre ya diagnosticada, y que no se trate de una protrusión discal.
Los movimientos de extensión podrían pinzar la parte del disco protruido favoreciendo la degradación de los anillos fibrosos.