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Hola amigos, hoy queremos daros a conocer unas simples nociones de como clasificar el dolor y de como actuar en consecuencia eligiendo así el tratamiento adecuado al problema.
Existen dos clasificaciones generales del dolor respecto a la duración.
El dolor agudo y el dolor crónico.
El dolor agudo por definición es todo aquel dolor de aparición repentina, producido por una actividad deportiva, laboral o accidente, ligado la mayoría de las ocasiones a una lesión tisular, y que puede durar desde unos días hasta varios meses.

Sin embargo el dolor crónico es todo aquel dolor que dura mas de seis meses, en donde la existencia de una lesión tisular no esta tan clara.
Los profesionales de la salud coinciden en que la mayoría de lesiones tisulares pueden estar curados en un periodo d 3 a 6 meses, por lo tanto el dolor que sufrimos tiene un origen diferente al de la lesión inicial. En otras palabras, se trata de un problema mucho mas complejo, que hoy en día afecta hasta a un 20%
de la población mundial.
¿Y cual es la solución? ¿Tomar medicamentos de manera indefinida durante el resto de nuestra vida para calmar el dolor? ¿O buscar en nuestro interior, nuestra vida y nuestras rutinas para tratar de encontrar el origen del problema? Estas cuestiones quedaran contestadas mas adelante.

Ambos dolores, agudo y crónico, al tener un origen y carácter diferente necesitan ser tratados de manera diferente.
En el dolor agudo, ligado a una lesión tisular, el tratamiento estará orientado a mejorar y ayudar las capacidades curativas de nuestro propio cuerpo, protegiendo la zona, reposando, tratando el dolor y la excesiva inflamación. Por lo tanto para todo dolor agudo en la medida de lo posible intentaremos aplicar estos consejos.
Reposo relativo.
Aplicación de métodos anti inflamatorios como los medicamentos, el masaje, el hielo en lesiones ligamentarias y tendinosas, y el calor en lesiones musculares, o la aplicación de baños de contraste en las inflamaciones mas rebeldes.
Proteger y comprimir la zona mediante un vendaje.

Mediante estos consejos acompañaremos a nuestro propio cuerpo hacia la recuperación.

Sin embargo si se trata de un dolor crónico el cual nos hace sufrir desde hace seis meses o mas, debemos buscar mas allá de la lesión inicial.
Revisar toda la historia del problema, anotando todos los detalles no solo sobre la lesión sino sobre toda nuestra vida, hábitos, vida laboral y estado emocional, antes, durante y después de la lesión, con el fin de encontrar que detalles están cronificando el dolor.
La alimentación, el estado psicológico y anímico o los hábitos no saludables como beber o fumar, juegan un papel fundamental en nuestra salud, pudiendo ser estos los desencadenantes del dolor crónico.
Con este vídeo queremos concienciaros de que la solución a los problemas crónicos no es resignarse y tomar medicamentos, una terapia mediante ejercicios sumada a una búsqueda personal de los motivos o razones por las cuales estamos sufriendo, son la clave para una verdadera recuperación.

Conocer la clasificación del dolor en agudo o crónico, nos orienta hacia el tratamiento que debemos tomar, algo fundamental para el éxito de nuestra terapia.
Espero que mediante este vídeo os hayamos abierto los ojos y ayudado a ver vuestro dolor desde otra perspectiva.